Sinbad el marino

Sinbad el marino

Conoce el cuento de Sinbad el marino

Hoy te voy a platicar acerca del cuento clásico llamado “Sinbad el marino”, una historia que nos deja muchas enseñanzas.

Está historia fue en una ciudad muy pero muy lejana y comienza así:

Había una vez un joven mercadante el cual transportaba su mercancía por toda la ciudad , al terminar sus labores siempre se lamentaba por qué no tenía ni un peso.

Una tarde cuando terminó de trabajar se fue a sentarse al pie de la puerta de una casa en la cual había sombra una vez sentado comenzó a quejarse de su mala suerte y su desdicha.

Pues decía que era tanta pero tanta su mala suerte que aunque trabajaba demasiado no tenía más que para comprar un pan.

En la puerta de la casa donde se sentó vivía un mercader muy rico y al escuchar lo que aquel joven decía sintió mucha pena por el, por lo que abrió la puerta y le dijo que pasara que esa tarde lo invitaría a comer.

El joven no dudo, se paró y entro a la casa asombrado de como era esa casa por dentro no dejaba de admirar que en las paredes había incrustación de oro, paredes de mármol.

Y todo se veía tan deslumbrante que no podía aportar sus ojos de esas maravillas pero cuando lo llevo hacia el comedor el joven se dio cuenta que sobre la mesa había grandes manjares.

El señor le pidió se sentará a la mesa le dio un plato y unas cubierto y le dijo que podía tomar lo que quieras que no le diera pena , el joven no dudo y comenzó a probar de todo.

Mientras comían el joven le dijo que jamás había visto tantas riquezas juntas por lo que el señor le contesto “yo también fui pobre como tú si no es que hasta más pobre, y parecía que todo esto me lo regalaron o me lo robe, pero no fue así”.

Sinbad el marino

“¿Quieres te cuento cómo logre tener todo esto?”.

El joven contesto que si pues el quería tener una casa y mucha comida

El señor comenzó a contarle …

Pues mi nombre es Sinbad yo nací en una familia de muchas pero muchas riquezas, recibí una gran herencia la cual no supe aprovechar y mal gaste, esa herencia me duró muy poco casi nada.

Y cuando ví que ya no tenía nada y pues tampoco sabía trabajar mucho decidí  embarcarme en un pequeño barco que era lo único que me quedaba de herencia.

El joven le pregunto ¿Entonces usted es marinero? ¿Cuántas aventuras no paso? ¿Me las puede contar?

Sinbad le respondió que si que tuvo muchas aventuras pero no todas habían sido buenas.

Así que te platicaré la primera aventura fue cuando llegamos a una isla en la cual prendimos fuego tratando de hacer un islote, cuando la tierra se empezó a abrir pensamos que ya lo habíamos logrado.

Y cuál fue la sorpresa que sólo habíamos despertado a una gran ballena la cual se había quedado varada en esa isla y está cubierta por ramas, plantas  y demás cosas que había en ese lugar.

En cuanto la ballena comenzó a poder moverse se fue haciendo hacia atrás hasta que logró salir y comenzó a perseguirnos, mis tripulantes y yo tratamos de nadar hasta el barco.

Cuál fue mi sorpresa que no me esperaron y se fueron con mi barco y mi mercancía entonces tuve que seguir nadando hasta que encontré un barril en el cual me subí y pude llegar a la siguiente isla que estaba cerca.

Por suerte no se lo comió la ballena exclamó él joven, y después de que llegó a la siguiente isla que hizo , Sinbad le contesto que si quería seguir escuchando la historia regresará al siguiente día.

Y después de comer le contaría que más pasó, así que ahora vete, y antes de que el joven saliera de la casa de Sinbad le dijo toma  estás 100 monedas y nos vemos mañana.

El joven salió muy muy contento pues jamás había tenido tantas monedas juntas y brincando de alegría día corriendo a comprarse un par de zapatos y un trozo de carne muy grande .

Al día siguiente el joven salió con su mercancía y trabajo todo el día en esa ocasión estaba menos cansado pues traía zapatos nuevos y por la mañana se había comido la carne.

Así que por la tarde se dirigió a casa de Sinbad, tocó la puerta el le abrió comenzaron a comer y cuando estaban por terminar el joven le dijo.

Sinbad me puedes seguir contando la historia de tus aventuras.

Claro te contaré que mi segunda aventura fue mucho mejor está vez llegamos a la isla y decidimos bajarnos a robar toda la comida y el agua que encontramos en aquel lugar.

Así que yo me fui adentrando poco a poco ya lo lejos ví una bola muy grande de color blanco la cual deslumbraba, sin avisarle a nadie fui muy despacio hasta donde se encontraba la bola blanca.

Me acerque y cuando puse mis manos sobre el un gran pájaro voló cerca de mi el cual me tomo con sus patas junto con la bola blanca y nos llevó lejos de ese lugar se elevó tanto y muy rápido que no me dio tiempo de gritar.

Después de un rato de volar nos dejó arriba de un árbol justo en un nido de pájaros en ese momento me di cuenta que era un huevo el que traía en mis manos.

El ave se había alejado y cuando volvió me escondí, por la noche mientras dormía me amarre a una de sus alas y así al amanecer me llevaría con ella y en efecto si me llevo con ella.

Volamos por una horas y cuando por fin se poso en una roca decidí desatarme y quedarme en ese lugar.

El joven le dijo y que tipo de ave era para poder volar con usted tan lejos.

Sinbad le respondió el nombre del ave era “ruc” lo supe al llegar a esa isla la cual estaba llena de diamantes y a lo lejos se veían muchos hombres los cuales lanzaban semillas y frutas para que  los “ruc” bajarán por ellas.

Y entre sus alimentos se llevaban  los diamantes, los cuales llevaban hasta sus nidos y una vez estando en sus nidos los espantaban para que aquellos hombres pudieran  tomar  los diamantes.

Al ver eso se me ocurrió buscar un trozo de carne al cual me amarre no sin antes guardarme unos cuantos diamantes en mis bolsas y me puse cerca de donde los “ ruc” bajaban así que un “ruc” me tomo y elevó hasta su nido.

Ya estando yo en el nido y los “ruc” dormidos tome todos los diamantes que tenían ahí los puse en mis bolsillos y cuando los hombres fueron por los diamantes, me rescataron y así pude regresar a la cuidad lleno de fortuna.

Y al terminar de platicarle le dio Sinbad otras 100 monedas al joven y le dijo que lo esperaba mañana.

Al día siguiente el joven volvió a trabajar todo el día y por la tarde fue a casa de Sinbad.

El aquí le comenzó a platicar la nueva historia la cual era de un gigante

En esta ocasión a la isla que llegue era gobernada por un espantoso gigante que tenía un solo ojo en medio de la frente aquel gigante era tan feo que no te lo  podrías  imaginar. El joven le pregunta y que hizo Sinbad con el gigante

Sinbad le responde en esa ocasión no había riquezas en el lugar pero el gigante era tan malo que comenzó a comerse a mis compañeros

El joven preguntó ¿ Y no te dio miedo?

No pues yo era tan flaco que ni volteo a verme para comerme, pero tampoco me dejaba ir así que una noche mientras dormía al calor de una fogata, calenté un palo y se lo clave en su ojo con todas mis fuerzas.

El gigante comenzó a retorcerse ya gritar, corrí con tanta suerte de que era su único ojo que salí corriendo lo más rápido que pude de ese lugar, pronto llegue a una playa y ahí estaba un barco atorado a un árbol.

Me acerque a él y me di cuenta que era mi barco el primero con el que me había ido a la aventura, entre muy despacio y .me di cuenta que aún estaba toda mi mercancía.

Con todo eso que yo tenía fui haciendo negocios en el regreso a casa y cuando llegue aquí a la ciudad volví de nuevo con muchas riquezas.

Por hoy es todo así que vete le dio de nuevo 100 monedas de oro haciéndole prometer que regresaría al día siguiente.

El joven volvió al día siguiente más temprano, comieron y al terminar comenzó la cuarta aventura.

El joven estaba muy emocionado e impresionado pues no podía creer como una persona como Sinbad podía tener tantas aventuras.

Esta aventura nueva fue en una isla de caníbales de la cual el buen Sinbad había salido victorioso al ver que en esa isla había caníbales decidió hacerse un traje con puras hojas verdes para ahuyentar a los caníbales de él.

Así logró escapar de aquel lugar esa tarde Sinbad le pidió al joven no irse y así durante los siguientes cuatro días le siguió contando las historias.

La quinta aventura fue en una isla en donde había muchas aves las cuales devoraron su barco y tuvo que esperar a que llegara otro y le ayudará a salir de esa isla.

Su sexto viaje fue en una isla donde había demasiados gorilas los cuales se hicieron amigos y lo dejaron regresar a su barco a cambio de unas cuantas pencas de plátanos.

Por otra parte en su séptimo viaje llegó a una isla en la cual estaba llena de piedras preciosas las cuales te lo muchas lleno su barco y regreso a la cuidad un una mayor fortuna que en ocasiones anteriores.

Lo impactante de estás historia decía el joven es que siempre logras regresar al mar Sinbad así es amigo.

Y mi última aventura fue en una isla llena de humanos que se convertían en pájaros ahí fue donde conocí a mi esposa.

Ella por supuesto no se convertía en pájaro ella era la única mujer que no le pasaba eso en aquel lugar.

Después de conocerla a ella decidí que las aventuras se terminarían y decido regresar a la cuidad con mi esposa y decido disfrutar de mis riquezas al lado de ella.

Siempre que Sinbad terminaba de contarle una historia al joven le regalaba 100 monedas de oro.

Así que esa noche la cual fue la última historia Sinbad le dio de nuevo 100 monedas de oro al joven, se despidió afectivamente de el  y le dijo.

“Espero hayas entendido que cuando algo quieres debes esforzarte por ello  y debes trabajar para lograr lo que quieras, espero que todas las monedas que te di durante estos días las aproveches”.

Sinbad el marino

En ese momento el joven entendió que Sinbad tenía esa fortuna pies había sido inteligente y valiente a todo lo que se le presento .

El joven salió de la casa de Sinbad y se dijo ahora tengo 700 monedas de oro las cuales no voy a malgastar seguiré trabajando y ahorrando para que un día pueda vivir tranquilo y cómodo en una casa como la de su amigo Sinbad.

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